Cuando hablamos de hogar y nuestra familia, la mayoría puede visualizar que esta constituye a una pareja y sus hijos. Pero, ¿qué pasa cuando esta imagen se distorsiona con la integración de los abuelos o algún otro familiar? ¿Cómo deberíamos enfrentar la situación? ¿Hasta dónde ayudar? ¿Cuáles son los límites? Con decisión ya tomada, “mis hijos “ y yo nos enteramos de la noticia: la abuela se muda con nosotros… No quedando otra alternativa, con la afirmación acentuada de un SÍ, todos estuvimos de acuerdo…