Cuando hablamos de la separación de una pareja generalmente se asocia a factores claves: maltrato, infidelidad, incompatibilidad… Pues bien, estos no son los únicos casos. Citemos ejemplos:
Lorenzo llega a casa después de una larga jornada de trabajo. Despertó a las cuatro para salir a las cinco y encontrarse con la ya inevitable terrible cola. Dormirá un rato más, si con suerte logra irse sentado en el autobús… Llegará tarde, otra vez, enseguida escuchará de nuevo el reclamo de su supervisor que lo amenazará con que a la próxima falta se va. Apurado intenta ponerse a la par con sus otros compañeros.Pasadas las horas apenas podrá comer y la tarde se hará mucho más larga, para luego salir y pasar por la misma rutina de la mañana, sólo que a esa hora ya no ira fresco sino agotado, sudado y desanimado.
